Cómo se hace la salsa brava para las patatas bravas en 10 pasos!

Una semana más aquí estamos, y hoy me he puesto en modo picoteo, y para picar nada mejor que unas buenas patatas bravas.

Para comer una buenas patatas bravas tan importante son las patatas como la salsa, o casi os diría que la salsa es básica y fundamental, y sobretodo que sea bien picante, si no en vez de bravas serían patatas con salsa.

Hoy os traigo una salsa que, si la hacéis, no os va a dejar indiferente, a mi parecer es de las mejores salsas bravas que he probado, espero que a vosotros os guste tanto como a mí.

1. INGREDIENTES

Si queréis que os quede más o menos picante podéis jugar con la pimienta de cayena, per cuidado, un poquito más puede picar mucho más.

2. UTENSILIOS

3. PELAR LA CEBOLLA Y PARTIRLA EN TROZOS GRANDES

Me preguntaréis qué tipo de cebolla, pues a mi parecer las mejores para esta preparación son las rojas, a mi gusto son las que mayor sabor transmiten.

Tendréis que pasar por el trance de pelar la cebolla, os lo digo por mi misma, que me pego unos grandes panzones de llorar, no hay forma de evitarlo, he probado mil trucos pero ninguno me ha funcionado.

La podéis partir toscamente, en trozos grandes, después la trituraremos con la batidora, no hay problema. La partís por la mitad, y después cortáis cada mitad en cuatro trozos.

4. PELAR EL AJO Y PARTIRLO POR LA MITAD

Bueno, pues aquí si que os voy a contar mi truco, bueno mío no es para que nos vamos a engañar, lo vi que lo hacía Arguiñano, lo utilicé y hubo un antes y un después en mi forma de pelar los dientes de ajo.

A ver si os lo se explicar bien, cogéis el diente de ajo, y con el cuchillo en forma horizontal lo apretáis sobre el ajo, chafándolo sólo un poco, no os paséis, después lo peláis normalmente, pero os aseguro que sale casi sólo.

Otro consejo, hoy estoy generosa, es que una vez partido y pelado el ajo no paséis un trapo por el cuchillo si no que directamente lo paséis por el grifo para que no quede el olor.

Una vez pelado lo partimos por la mitad.

5. PONER ACEITE EN UNA SARTEN Y FREÍR LA CEBOLLA Y EL AJO

Pondremos una sartén grande al fuego medio (en vitrocerámica o inducción al 6-7), pondremos aceite, poco, lo justo para que cubra la base.

Cuando veamos que está caliente (poniendo la mano lo notaremos), añadimos la cebolla y el ajo, le echamos la sal, y lo tendremos el tiempo suficiente para que la cebolla quede pochada, eso quiere decir que esté completamente transparente y blandita. El fuego no lo podéis tener muy alto pues si no se quemará, y además hay que ir moviéndolo de tanto en tanto.

6. AÑADIMOS CAYENA Y PIMENTON

Una vez tenemos pochada la cebolla y el ajo le añadiremos la pimienta de cayena (yo la compro en granito, la encontrarás con el resto de las especias en la mayoría de supermercados) y el pimentón, es importante que sólo le mantengamos durante unos segundos antes de echar el tomate (que nos aportará agua) pues si lo tenemos mucho rato el pimentón se quema y sabrá todo amargo.

7. PELAR TOMATE, UN TRUCO

Os voy a enseñar cómo, para poder pelar muy fácilmente el tomate lo podemos escaldar. Consiste en poner abundante agua en una olla a fuego muy fuerte y que empiece a hervir, hacemos una cruz con un cuchillo en la base del tomate, y los metemos en el agua simplemente 15 segundos, inmediatamente los sacamos y los pasamos por agua muy fría. Veréis que tirando simplemente de la piel por donde se ha hecho la cruz esta sale muy fácilmente.

8- AÑADIMOS TOMÁTE Y LA CUCHARADITA DE AZÚCAR

Añadiremos el tomate pelado y partido en trozos grandes junto con el azúcar.

Os parecerá un contrasentido el tema del azúcar, pero nos servirá para contrarrestar la acidez propia del tomate.

Lo dejaremos a fuego medio bastante rato, si es una hora mejor que media, cuanto más rato lo tengamos más sabroso estará.

9- PASAMOS POR UNA BATIDORA

Una vez lo tenemos listo lo sacamos del fuego, lo volcamos todo en el baso de la batidora, y lo batimos hasta que nos quede con la textura de una salsa.

Ahora sólo queda poner unas patatas y listo para acompañar con una bebida bien fresquita.

10- DIFERENTES FORMAS DE CORTAR LAS PATATAS PARA BRAVAS

Un truco para que la patata salga bien cocida pero crujiente es primero cocerlas en agua hirviendo (con esto conseguimos que queden hechas por dentro) y justo antes de servir las freímos en abundante aceite muy muy caliente, y conseguiremos que queden doradas y crujientes por fuera.

La forma más típica de las patatas bravas son las cuadradas, pero no son las únicas, podemos ver muchas otras versiones a cada cual más rica.

Os dejo con ellas.


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